¡Hola! Esta vez compartiré sobre el tema del amor en pareja, en algunos casos suele ser muy complejo, pero si aceptamos a la otra persona tal cual con todas sus virtudes y defectos como si ambos fueramos un espejo, se puede comprender y aprender durante el tiempo sin prisa de como es compartir el amor en pareja, porque no todo es color de rosa como lo pintan.

Para amar a otra persona, es necesario primero amarnos a nosotros mismos, aprender a valorarnos en todos los ámbitos como ser humano, creo que de esta forma, se está preparado para amar a la otra persona. Cada situación que se vive, es de estar abierto a soluciones y mirar las situaciones desde otras perspectivas. También no olvidar, el respeto y la confianza, mucha tolerancia, cosechar buenos valores, que son necesarios para construir una base sólida en una relación.

1-  Como si fueras ciego.

Cierra los ojos y observa qué puedes sentir de esa persona (gentileza, lealtad, comprensión, habilidad para ocuparse de ti y habilidad para cuidar de sí mismo como un ser independiente) En nuestra cultura nos basamos mucho en lo que vemos con nuestros ojos externos o nos dejamos impresionar de buenas a primeras. Pero cuando miramos al objeto de nuestro amor, es mucho más importante lo que vemos con los ojos cerrados, porque no solo lo ves, sino que lo sientes.

 2- La habilidad de aprender.

Si hay algo que verdaderamente hace diferencia en tener una relación de provecho para toda la vida y uno fugaz o de aventura, es que aquella persona tenga la habilidad para aprender. Dice el refrán “el ignorante es poco tolerante”. Aquellos que no pueden aprender cosas nuevas, ver las cosas a la luz de lo nuevo, ser curiosos acerca del mundo y de cómo funcionan las cosas o las personas, a menudo se cierran porque se conforman a lo típico o el que dirán “No, esto tiene que ser así, de este modo…” y para una relación duradera, es mejor compartirlo con alguién de mente abierta, con personalidad, que sepa reconocer sus aciertos y errores, pero como resultado final de la situación que se presente, ambos van aprendiendo y evolucionando.

3-  Fortaleza y sensibilidad.

No relacionarlas con la rigidez y la fragilidad. La fuerza en el sentido de un árbol: pueden soplar fuertes vientos, pero se sostendrá porque es flexible y se moverá para adelante y para atrás con el viento. Y en cuanto a la sensibilidad, es estar alerta a las situaciones que se desarrollan alrededor de uno.  Y es por eso que es importante: la habilidad para aprender, para poder reconocer ciertos defectos (pesimismo, irresponsabilidad,vicios, falta de respeto, falta de sensibilidad, mejor dicho no hacer cosas que no te gustarían que te hagan a ti…) que deben ser desechados y solo lo bueno conservarlo; a la final no es cambiar a la persona, sino hacerle ver lo que está bien y lo que está mal.

4-  Las heridas y el dolor si se sienten, es bueno demostrarlo y conversarlo.

Cuando te hieran, deben ver y sentir tu dolor para registrarlo. Hay muchos modos en que la gente muestra el dolor en la actualidad. A veces reclamando, es una de las cosas que hacen las personas, ya sea verbalmente o hasta en las redes sociales en la que predomina la falta de delicadeza y privacidad involucrando a todo el mundo. Reclaman, se vuelven locos… así es su propia expresión de dolor.

Pasamos por muchas relaciones o unas cuantas, antes de encontrar a alguien con quien querríamos compartir nuestra vida. Sentimos las heridas en tantas relaciones que empezaban con grandes esperanzas, pero que lamnetablemente terminaban con fallas y accidentes. Por otro lado, te vas a encontrar con otro que no está intacto, que también está herido de algún modo, pero no lo muestra. Como resultado de esto es que la habilidad de tu compañero de mostrar su dolor es tan importante como su habilidad para percibir tu dolor. ¡Es muy importante! Porque por naturaleza de las relaciones, hay momentos de tensión en que presionamos o hicimos algo que lastimó al otro y esto no puede ser evitado completamente, pero no debe ser la misma herida una y otra vez. Puede que alguien haya acumulado enojo y sufrimiento, heridas de las relaciones anteriores, y haya adquirido así la habilidad de herir a la nueva pareja y hasta ser desbordado por el deseo de herirlo. Entonces debe ser capaz de parar, de detenerse  y reconocer cuando ve el dolor en la otra persona.

5-  Vida interior.

Personas ocupadas en ellas mismas bajo cualquier actividad de provecho como trabajando, dibujando, escribiendo, realizando siempre alguna actividad que les apasione. De esta forma ambos emprenden un viaje, convirtiendoté en un compañero de camino, un compañero agradable de viaje. La habilidad para estar completamente con el otro y al mismo tiempo enteramente separado es muy importante  porque las relaciones son cíclicas y hay momentos para estar muy cerca el uno del otro y existen otros momentos para apartarse.

6-  Compartir pasiones similares a las tuyas en la vida.

Una relación construye una memoria. Estas memorias, lo compartido, son el “pegamento” lo que une la relación. Por el placer que es recordar buenos tiempos juntos, pero también los tiempos duros. Si no hay nada que verdaderamente disfruten juntos, es muy difícil pasar estos tiempos con el otro. Aún cuando cada uno pueda ser muy distinto del otro y hacer cosas muy diferentes, tiene que haber siempre algo, algo tan simple como descansar juntos en la bañera o secarse juntos el pelo al sol, o dar vuelta a la manzana cada noche, o cualquier cosa de estas muy simple… sé que estarás pensando, cepillarse juntos los dientes a la mañana… Si, un poco más que esto.

7- Compartir valores similares.

En cuanto a tener hijos, al nacimiento de los niños, la familia, roles de hombres y mujeres y las ideas acerca del dinero y la religión. Tal vez todas estas cosas juntas son el ideal y no las puedas encontrar todas al principio de la relación, pero es importante ir conociendolas y tenerlos en cuenta. El tener valores similares, tiene que ver con disminuir las fricciones en la relación y estas cosas deben sintonizarse si hay un verdadero compromiso. Esta sintonía debe darse también en un nivel pragmático y cuando se da en estos niveles prácticos en más fácil que pueda darse en otros niveles más sutiles.

8- Una persona compasiva, capaz de escuchar y que te dé tiempo.

Particularmente si eres una persona impulsiva, al tener un compañero que no sea tan impulsivo como tú, eventualmente hallarás cierta lentitud que será buena para ti. También alguien que sea un poco lento, al estar con un compañero que sea bien distinto se acelerará un poco. Y podrán después de un tiempo hallar un ritmo propio de la relación. A veces las personas tienen que estar ocho o nueve años hasta tener este ritmo completamente desarrollado. Lleva tiempo construir un milagro… no un milagro porque estén juntos, sino por la fuerza que hay en el centro de una relación basada en el amor de verdad, nulo de impresiones o ilusiones de adolescentes.

9- Una persona que pueda reírse de sí mismo.

Poder hacer un chiste y reír de la situación y de sí mismo es muy importante. Pero supongamos que no tienes un compañero muy chistoso y no sea capaz de parar una discusión y menos encontrar una solución, es necesario que sea de mente abierta, ver la situación de varios puntos de vista que inclusive aprenda a reírse la situación.

10- Una persona tolerante.

En los momentos de tensión y cansancio,es importante la tolerancia… Así que no pienses que podrías vivir con alguien que tiene cosas que realmente molesta a las otras personas y que para ti no son importantes porque él o ella las está haciendo, así mismo viceversa, malos entendidos por terceras personas, depende de las situaciones donde la mejor solución es la comunicación y la confianza en la pareja, buscando una solución desde otra perspectiva donde debe predominar la tolerancia y solo tomar lo que realmente nos hace bien, lo demás no hacer caso. Hay algunas cosas que son intolerables en cualquier relación, sea el matrimonio o las sociedades y los negocios. Una persona que no dice la verdad, una persona por la que no podrías dar fe, una persona que puede hacer cualquier cosa por tapar sus errores, la falta de honestidad, personas que se dejan llevar por los demás y peor aún los vicios que son fatales y sin número de defectos dañinos para la relación. Todo eso sería construir una relación en un terreno inseguro.

11- Ser muy buenos amigos cómplices.

Y no es solo que digas “si yo sé lo que eso significa, significa que me guste y que lo ame” Ser muy buenos amigos cómplices significa más que eso y un modo de juzgarlo es pensar:

¿Harías por tu pareja lo que estás dispuesta a hacer por tu mejor amigo?

¿Estás dispuesta a escucharlo, estás dispuesta a hablar de las cosas de las que él tiene ganas de hablar, a prestar atención a los detalles de lo que dice o tiene ganas de hacer?

No significa que tengan que estar cuidándose el uno al otro todo el tiempo o mejor dicho estar pegados como chicle de aquí para allá diciendolé al mundo “¡Hey!tengo a mi novia/0…” y el hacer cosas de novios pero más con la intención de llamar la atención de los demás, así como una intención preparada de cualquiera de las partes, en vez de dejar fluir el amor de pareja. Entonces cuando pienses en lo que harías por tu mejor amigo y en lo que harías por tu pareja, las cosas se aclararán para ti.

12- Que inspire tu vida más grande y no más pequeña =)

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